Valle de Ongamira

Al norte de las Sierras Chicas, a 1200 msnm, a 110 km. de la ciudad de Córdoba, 31 km. de Capilla del Monte y a sólo 17 km. de la Quebrada de la Luna (Los Terrones) nos sorprende Ongamira y su calma de cerros eternos.
Ongamira es un valle radiante surgido en el período cretácico (entre 120 y 130 millones de años atrás). Con un paisaje para admirar indefinidamente, estas sierras rojizas de arenisca, presentan formas moldeadas por la fuerza de los vientos y el desgaste de la lluvia, cuya erosión logró insuperables esculturas naturales.

Un poco de historia

Cuenta la historia que este escenario antojadizo albergó a la cultura «Ayampitín» desde hace más de 8.000 años. Hacia el año 200 d.C nuevos pobladores y nuevas costumbres formarían el pueblo comechingón. En este espacio éstos resistieron la llegada de los españoles, más precisamente en la cima del cerro Charalqueta (hoy llamado Colchequín) Así fue, como en 1574, los últimos comechingones libres fueron ultimados combatiendo. Algunos de ellos, inclusive se despeñaron desde las alturas para no caer bajo el poder de la conquista.

Caminar por Ongamira

Caminar por Ongamira, descubrir sus formas y profundidades recrea la sensación que favorece a la búsqueda del propio yo, estalla el instinto hacia el ensímismamiento, hacia la reflexión y la abstracción.
Quienes recorran sus estrechos senderos y sus grutas versátiles lograrán unirse de tal forma con la naturaleza, que su fusión dará como consecuencia una íntima amistad con ella. Será fácil retrotraer el pensamiento a la herencia, descubriendo la Cueva del Indio, los morteros, los arroyos que saciaron la sed de los aborígenes de la región y aquellos miradores increíbles donde vibración y emoción invitan al alma a vivir siempre de fiesta.