volver a minería a cielo abierto

FORO CIUDADANO DE PARTICIPACION POR LA
Los vecinos de Esquel ejerciendo los Derechos Humanos a la salud,
al ambiente sano y a la libre determinación de los pueblos

E
l rol de la comunicación social y la información veraz en el movimiento del NO A LA MINA

 

 

 

Introduccion

 

Vamos a conversar sobre una experiencia de educación no formal, autogestionada por los vecinos de Esquel y forjada a partir del intento de radicar en la zona en el año 2002 un emprendimiento minero. Este proceso de comunicación social es parte de un movimiento que le da razón de ser: el NO A LA MINA.
Los derechos humanos a la salud, al ambiente sano, a la libre determinación de los pueblos y a la información veras, son el soporte de esta experiencia. Los esquelenses fuimos ejerciéndolos aplicando el sentido común más que conociendo en detalle las normas que nacional e internacionalmente establecen estos derechos y que generan obligaciones a las empresas y los estados.
Este trabajo no tiene pretensiones científicas, por lo cual interpretamos que otros estudios e investigaciones lo profundicen desde la sociología, las ciencias políticas, la psicología y comunicación social.
Expondremos sin un orden cronológico sobre este movimiento que plantó un jalón con formas de aprendizaje, organización y acción que hoy están siendo replicadas en otros lugares del país donde empresas proponen proyectos extractivos y o de saqueo.

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El sector minero multinacional y globalizado

 

Así como los circuitos económicos y financieros mundiales se estructuran bajo un sistema que conocemos como globalización con el objetivo de mejorar la rentabilidad, también lo hace la gran minería como parte del engranaje del empresariado transnacional.
Diversos estudios desnudan los ejes centrales para el sector minero globalizado:
• el desplazamiento de la actividad y con ella la contaminación hacia los países periféricos,
• la puesta en vigencia de marcos jurídicos vergonzosamente permisivos para la inversión del sector y
• la aplicación de recetas y financiamiento por parte del Banco Mundial y otros organismos internacionales de crédito para la extracción de minerales y petróleo de nuestros países.
Por otro lado, la industria minera desarrolló en las últimas décadas una perversa combinación tecnológica de minería e industria química para maximizar la producción y sus ganancias.
En este contexto, utilizan el discurso característico de los sectores empresarios y políticos para quienes recursos naturales significa algo utilitario, que “está y se debe utilizar” pero que esconde un modelo de usurpación y manejo de los bienes naturales para beneficio propio sin medir consecuencias ambientales o sociales.
Argentina des-reguló y privatizó la minería en la década de los ’90, como otros setenta países de América, África y Oceanía. El nuevo marco jurídico y tributario argentino para el sector se concretó con créditos e indicaciones del Banco Mundial.

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La Información (la minera acompañada por los políticos)

 

Desde su instalación en Esquel, la minera Meridian Gold sostiene una estrecha relación con el poder político y empresario local, provincial y nacional. Contando con esa alianza, informa sobre su proyecto minimizando los aspectos perjudiciales y resaltando exageradamente otros supuestamente favorables.
La obligación del gobierno de proveer a la comunidad toda la información necesaria para que la participación asegure también la democracia y la autodeterminación del pueblo, fue ignorada y bastardeada sistemáticamente, y ese proceder -con pequeñas variantes- continúa en la actualidad.
En una serie de charlas abiertas al público, el gobierno provincial junto con el sector minero abordaron algunos aspectos de ese tipo de emprendimientos. En una de ellas, el gerente de ventas de la empresa Dupont dio una charla sobre las supuestas bondades del cianuro. El Director de Minas provincial lo acompañaba proyectando las filminas de la charla.

 

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Comunicación social (los vecinos)

 

El conjunto de la población, desechando ingerencias partidarias, desplegó fuertes acciones políticas entendidas como forma de “conocer y tramitar los anhelos y los conflictos de su futuro común”.
Estaban en juego la identidad como proceso dinámico y en constante conflicto, el derecho de la comunidad a determinar sobre sus bienes naturales, así como las actividades económicas sustentables en la región.
Ante las falacias de la información oficial y minera, los vecinos de Esquel comenzamos a investigar con autonomía los antecedentes de este tipo de minería en otras partes del mundo y en el país, alertados -en un principio- por la utilización de cianuro de sodio para la extracción del oro y la plata.
Se inicia un aprendizaje autogestionado, un proceso de comunicación e información dentro de la comunidad, en lenguaje simple y accesible que nos permitió tomar posición sobre el tema y desarrollar una activa acción de participación y rechazo a la actividad minera. Rechazo que sigue vigente.
Docentes e investigadores de la sede local de la Universidad Nacional de la Patagonia motivados por las mentiras y ocultamientos que aportaban la desinformación oficial y minera, se dedicaron a investigar los riesgos para el ambiente y la salud. Basados en la bibliografía adecuada, dieron numerosas conferencias a la comunidad con la modalidad de Extensión Universitaria. El canal de TV local difunde estas charlas ampliando su llegada a la población.
Grupos de vecinos realizaron actividades para llamar la atención sobre la problemática y analizar sus consecuencias. Hicieron volanteadas en la calle y en la Fiesta Nacional del Esquí advirtiendo sobre los efectos del emprendimiento.
Expositores locales y regionales y especialistas de otras partes del país participaron en varios talleres impulsados por vecinos, dando lugar a la consulta y el debate con los asistentes. Otro tanto ocurrió en la Cátedra Abierta de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable promovida por algunos docentes universitarios preocupados por el rol de la universidad ante su comunidad. Estas actividades abarcaron aspectos legales, ambientales, sociales y de manejo de los bienes naturales esbozando algunos ejes de acción.
Cuando la empresa y el gobierno intentaban desprestigiar las charlas y conferencias, aduciendo que no se sabía nada de minería, la asistencia de expertos garantizó el valor de verdad de lo que decía el discurso científico-técnico. Brindaron sus conocimientos un destacado hidrogeólogo argentino, también un hidrogeoquímico norteamericano con amplio desempeño en el organismo ambiental de su país, un concejal de la ciudad catamarqueña de Andalgalá, economistas y expertos en derecho.
Algunos vecinos impulsan la recolección de firmas contra el cianuro y exi¬giendo un plebiscito vinculante. Comienzan las asambleas donde confluyen todos los sectores críticos al emprendimiento. En ellas cada uno participa como vecino más allá de cualquier otra pertenencia iniciando un proceso que involucra a toda la comunidad.
A partir de allí el movimiento tomó gran impulso porque la población adoptó a las asambleas como forma genuina de participación, debate, aprendizaje y toma de decisiones. Fue en ellas que los vecinos votamos por unanimidad impulsar el NO A LA MINA.
Se fue instalando un debate público importantísimo, nunca visto en esta ciudad y cuyos alcances se ven traducidos en el amplio rechazo al proyecto y la masividad de las asambleas y movilizaciones.
Sin embargo, los intereses a enfrentar son poderosos y no van a abandonar así nomás su mina de oro. Comenzaron las amenazas y otras violaciones a los derechos humanos incluyendo golpizas y exhibición de armas de fuego. Hasta hoy se acumulan cincuenta hechos denunciados ante la fiscalía local, la mayoría de ellas fueron archivadas y ninguna prosperó. Varias acontecieron con posterioridad a la consulta popular.


 

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La comunicacion entre los vecinos se potencia

La comunidad inició la apropiación de saberes que movieron a la profundización de la investigación y la difusión, documentándose:

• sobre la contaminación de los acuíferos, el suelo y el aire.
• sobre el cianuro y otros tóxicos utilizados por la minería;
• sobre las enormes cantidades de desechos generados por ella, los drenajes ácidos que desencadena y los metales pesados liberados por esta actividad;
• sobre las consecuencias inmediatas y a largo plazo sobre la salud;
• sobre los enormes volúmenes de agua que requiere la minería provocando la disminución del agua superficial y subterránea;
• sobre sus altísimos consumos de energía eléctrica y combustibles;
• sobre el marco jurídico argentino que le otorga vergonzosas exenciones y rebajas impositivas, aduaneras y arancelarias junto con ventajas territoriales sobre la población, las actividades agropecuarias y otras industrias;
• sobre cómo repercute negativamente en la actividad económica y laboral desplazando las producciones sustentables;

Junto con la bibliografía y los aportes de especialistas, los vecinos recurrimos a Internet como otra fuente informativa. La herramienta concebida por el neoliberalismo para imponer políticas económicas y modelos de comunicación afines con objetivos de saqueo en los países periféricos, fue uno de los vehículos de la información que procesamos para ejercer nuestros derechos.

Los datos y el conocimiento que se iban obteniendo no eran privilegio individual o de algunos y circula por la ciudad de todas las formas imaginables. Esto permitió que la comunidad analice e identifique claramente el saqueo que la actividad minera -entre otras- significa para la región y el país. Se juntan entonces, 13.380 firmas pidiendo la derogación de las leyes mineras nacionales y provinciales.

En las asambleas, los vecinos definimos la necesidad de llegar a todos con
información e intercambio de saberes para la toma de decisiones. Surgen
nuevas modalidades de comunicación social como afiches, murales,
videos, mesas informativas en la vereda, maquetas y mapas interpretativos,
pintadas en la calle y frente a las oficina de la minera, festivales artísticos,
teatro callejero, char¬las en otras localidades que también manifestaron su
rechazo al emprendimiento y movilizaciones en oposición a todo proyecto
minero metalífero .

En las marchas, el micrófono o el megáfono están abiertos para que los vecinos den sus opiniones. En esas ocasiones la comunidad mapuche-tehuelche comparte su cosmovisión donde el hombre integra la armonía con el entorno y la naturaleza tiene un valor que no puede comprarse con dinero o al precio de mercado .

La presencia de un militante peruano apoyó la difusión de documentales en sedes vecinales y centros comunitarios, como el que muestra las consecuencias de la minería en Perú y el derrame de mercurio en Choropampa.
Además de volantes y afiches, también se imprimen cartillas que llevan el nombre de “Vecinos informan a Vecinos”. Con un lenguaje coloquial y entendible se distribuye en la calle y durante las marchas.

Se emitieron dos ciclos de programas televisivos producidos por vecinos donde mediante entrevistas y testimonios divulgaron opiniones y conocimientos sobre la cuestión minera y sus repercusiones para Esquel y la región.

Documentalistas argentinos y extranjeros y producciones televisivas nacionales hicieron varios trabajos difundidos en todo el país y proyectados en otras comunidades que enfrentan emprendimientos mineros como herramienta para su lucha. Aún hoy diversos medios periodísticos -especialmente los radiales- entrevistan a esquelenses.

Asimismo, los vecinos de Esquel realizamos un documental que desarrolla una crónica del movimiento social hasta el plebiscito, su título es por demás elocuente “NO es NO”.

Desarrollamos otras acciones de comunicación social como las cartas de lectores o los llamados a las radios y canal de televisión, motivados en la iniciativa personal para opinar y transmitir visiones del conflicto.

Hay que destacar la acción “boca a boca” de los esquelenses con sus familiares, en el barrio, en las iglesias y los lugares de trabajo. Esa práctica tuvo una variedad y un peso que seguramente darán lugar a interesantísimas investigaciones.

 

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Conclusiones

Los esquelenses ejercimos el derecho a la información, a la salud y el medio ambiente sano incluyendo la participación directa en la toma de decisiones.
Esta comunicación social resultó fundamental a la hora de la consulta popular ya que cada uno de los vecinos disponía de toda la información necesaria para decidir libremente y con conocimiento de causa el futuro que desea para si y las generaciones venideras.

Las formas de comunicación social que utilizamos involucran a toda la comunidad. El tono distintivo del movimiento fue la pluralidad y la horizontalidad.

A cargo de vecinos que se involucran organizadamente y otros espontánea o anónimamente, la información y el conocimiento circulan por toda la ciudad produciendo un debate importantísimo, inédito en Esquel y sus alcances se palpan no solo en el amplio rechazo al proyecto expresado en el plebiscito del 23 de marzo del 2003 por un 82% de la población, sino en la vigencia y sostenimiento cotidiano de esa decisión, que no tiene vuelta atrás a pesar de algunas especulaciones mal intencionadas.

Actualmente el proyecto minero Cordón Esquel se encuentra paralizado, pero no porque el gobierno le haya anulado la concesión del yacimiento a Meridian Gold, sin por el amparo ambiental dictado por la justicia a instancias de la presentación de una joven vecina y por el rechazo y la movilización social.

El despliegue de comunicación social de los vecinos tiene otras importantes consecuencias porque provocó que amplios sectores en todo el país prestaran atención a los planes mineros oficiales, a las leyes que habilitan el saqueo y a las consecuencias de la minería.

En Mendoza, San Juan, Catamarca, Tucumán, Santa Cruz, Río Negro o La Rioja las comunidades y organizaciones sociales toman esta experiencia, la enriquecen y la adaptan para defender iguales derechos que nosotros, sencillamente porque “la tierra no la heredamos de nuestros padres sino que la tomamos prestada de nuestros hijos”.

Nora Rodríguez, Alejandro Corbeletto, María Souza de Botto y Marta Sahores, integrantes de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel.
Setiembre 2006.

 

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