La comunidad inició la apropiación
de saberes que movieron a la profundización de la investigación
y la difusión, documentándose:
• sobre la
contaminación de los acuíferos, el suelo y el aire.
• sobre el cianuro y otros tóxicos utilizados por la
minería;
• sobre las enormes cantidades de desechos generados por ella,
los drenajes ácidos que desencadena y los metales pesados
liberados por esta actividad;
• sobre las consecuencias inmediatas y a largo plazo sobre
la salud;
• sobre los enormes volúmenes de agua que requiere
la minería provocando la disminución del agua superficial
y subterránea;
• sobre sus altísimos consumos de energía eléctrica
y combustibles;
• sobre el marco jurídico argentino que le otorga vergonzosas
exenciones y rebajas impositivas, aduaneras y arancelarias junto
con ventajas territoriales sobre la población, las actividades
agropecuarias y otras industrias;
• sobre cómo repercute negativamente en la actividad
económica y laboral desplazando las producciones sustentables;
Junto con la bibliografía
y los aportes de especialistas, los vecinos recurrimos a Internet
como otra fuente informativa. La herramienta concebida por el neoliberalismo
para imponer políticas económicas y modelos de comunicación
afines con objetivos de saqueo en los países periféricos,
fue uno de los vehículos de la información que procesamos
para ejercer nuestros derechos.
Los datos y el conocimiento
que se iban obteniendo no eran privilegio individual o de algunos
y circula por la ciudad de todas las formas imaginables. Esto permitió
que la comunidad analice e identifique claramente el saqueo que la
actividad minera -entre otras- significa para la región y el
país. Se juntan entonces, 13.380 firmas pidiendo la derogación
de las leyes mineras nacionales y provinciales.
En las asambleas, los
vecinos definimos la necesidad de llegar a todos con
información e intercambio de saberes para la toma de decisiones.
Surgen
nuevas modalidades de comunicación social como afiches, murales,
videos, mesas informativas en la vereda, maquetas y mapas interpretativos,
pintadas en la calle y frente a las oficina de la minera, festivales
artísticos,
teatro callejero, char¬las en otras localidades que también
manifestaron su
rechazo al emprendimiento y movilizaciones en oposición a todo
proyecto
minero metalífero .
En las marchas, el
micrófono o el megáfono están abiertos para que
los vecinos den sus opiniones. En esas ocasiones la comunidad mapuche-tehuelche
comparte su cosmovisión donde el hombre integra la armonía
con el entorno y la naturaleza tiene un valor que no puede comprarse
con dinero o al precio de mercado .
La presencia de un
militante peruano apoyó la difusión de documentales
en sedes vecinales y centros comunitarios, como el que muestra las
consecuencias de la minería en Perú y el derrame de
mercurio en Choropampa.
Además de volantes y afiches, también se imprimen cartillas
que llevan el nombre de “Vecinos informan a Vecinos”.
Con un lenguaje coloquial y entendible se distribuye en la calle y
durante las marchas.
Se emitieron dos ciclos
de programas televisivos producidos por vecinos donde mediante entrevistas
y testimonios divulgaron opiniones y conocimientos sobre la cuestión
minera y sus repercusiones para Esquel y la región.
Documentalistas argentinos
y extranjeros y producciones televisivas nacionales hicieron varios
trabajos difundidos en todo el país y proyectados en otras
comunidades que enfrentan emprendimientos mineros como herramienta
para su lucha. Aún hoy diversos medios periodísticos
-especialmente los radiales- entrevistan a esquelenses.
Asimismo, los vecinos
de Esquel realizamos un documental que desarrolla una crónica
del movimiento social hasta el plebiscito, su título es por
demás elocuente “NO es NO”.
Desarrollamos otras
acciones de comunicación social como las cartas de lectores
o los llamados a las radios y canal de televisión, motivados
en la iniciativa personal para opinar y transmitir visiones del conflicto.
Hay que destacar la
acción “boca a boca” de los esquelenses con sus
familiares, en el barrio, en las iglesias y los lugares de trabajo.
Esa práctica tuvo una variedad y un peso que seguramente darán
lugar a interesantísimas investigaciones.