Pocho
Vecinos
de Salsacate discuten qué es más valioso: el oro o
el agua
Los movimientos incipientes
de exploración minera en parajes del departamento Pocho,
que viene realizando desde hace más de un año una
empresa multinacional con sede en Vancouver, Canadá, han
instalado la preocupación y generado expectativas favorables
por partes iguales en Salsacate, pintoresca población del
valle de Traslasierra, 140 kilómetros al noroeste de Córdoba
capital.
Teck Cominco, corporación
canadiense con antecedentes profusos en tareas de exploración
minera en América, Asia, Europa y África, arrendó
en 2006 de manera temporaria el campo de Benito Arias, enclavado
en el paraje Alto de la Cruz, unos 20 kilómetros al oeste
de Salsacate y a dos de Cañada de Salas.
Tomó a seis jornaleros
para labores ocasionales y comenzó a extraer material en
la zona de los Cerros de Pocho (también conocido como Cerros
Azules) para someterlo a estudios geológicos con el fin de
determinar la existencia de oro u otros metales preciosos en la
región.
El punto de estudio está
próximo a las minas de Cuchiyaco, a sólo ocho kilómetros
de Salsacate, una antigua explotación de plata que data de
1528, luego de que esas tierras fueran repartidas entre 10 comendaderos
por Jerónimo Luis de Cabrera. Aún se observa una docena
de bocas de ingreso que perforan el cerro, formando un intrincado
laberinto de túneles que se ofrece al turista como una alternativa
para descubrir y disfrutar.
Voz de alerta
María Teresita Ontivero,
directora y maestra de la Escuela Rural Dalmacio Vélez Sársfield,
ubicada en Cañada de Salas y a la que asisten sólo
11 chicos, tomó conocimiento del proyecto a partir de comentario
de sus alumnos, varios de ellos hijos de jornaleros contratados
por Teck Cominco. Se le ocurrió trabajar el tema en las aulas
siguiendo la consigna del plan educativo provincial que sugiere
“educar en saberes significativos y no en conceptos vacíos”.
Graciela Ballesteros, inspectora
de la zona 7.310 del Ministerio de Educación, respaldó
la iniciativa de la docente y se sumó luego, de manera activa,
a una campaña de concientización de la comunidad.
“Nosotros trabajamos
en un proyecto denominado ‘Aprendizaje basado en problemas’
y este asunto se enmarca perfectamente en él”, comentó
la funcionaria, para quien “en una zona donde se necesita
trabajo, la propuesta de una mina se presenta como la panacea”.
“Un día, allá
por abril de este año, vino a la escuela un señor
de la empresa minera que está haciendo exploración
en Alto de la Cruz. Nos dijo que la extracción de oro traería
muchos beneficios económicos al pueblo y prometió
ayudar a nuestra comunidad educativa”, aseguró Ontivero.
“A nosotros lo que más nos preocupa es que la explotación
se asentaría en un sitio donde hay una reserva de agua que
la Municipalidad de Salsacate quiere usar para abastecer a Cañada
de Salas (de unos 150 habitantes). Tengo entendido que el proyecto
ha sido aprobado por Dipas”, señaló la maestra.
“Acá el agua es más valiosa que el oro”,
remató con convicción la docente.
Traslasierra es una región
árida y la disponibilidad de agua dulce, tanto superficial
como subterránea, es sumamente escasa. Quienes se oponen
a una eventual explotación minera sostienen que el impacto
ambiental de la extracción a cielo abierto sería nefasta
para la región. Entre otras cosas, porque a la desmesurada
demanda de agua que requiere el sistema de explotación minera
a cielo abierto habría que sumarle los riesgos altos de contaminación
directa del recurso.
En los Cerros de Pocho nace,
entre otros, el arroyo Poca, tributario del río San Carlos
que desemboca en el dique Pichanas. Este embalse de 440 hectáreas
fue construido entre 1966 y 1978 para riego y atenuación
de crecidas.
Ontivero, Emilse Castro (vecina
de Salsacate y estudiante de Gestión Ambiental en la Universidad
Blas Pascal de Córdoba), Graciela Ballesteros, la bióloga
Gloria Pérez y docentes de la Escuela General José
de San Martín, de Salsacate, están llevando a cabo
una campaña de concientización acerca de lo que implicaría
la eventual instalación en la zona de una mina para la extracción
de oro. Proponen un debate amplio y esperan una participación
ciudadana masiva. “Nadie puede ser indiferente a esta cuestión”,
planteó Emilse Castro. Con ese fin, mantienen reuniones con
entidades sociales y convocaron para el 26 de diciembre a una asamblea
pública en la plaza principal de Salsacate; esperan que asistan
directivos de Teck Cominco para informar sobre el proyecto.
Con buenos
ojos
“Me parece que una
mina traería trabajo y otros beneficios al pueblo. A mí
me pagan 70 pesos por día y un plan (Jefes de Hogar) es de
300 pesos por mes”, opinó Héctor Maldonado,
uno de los jornaleros empleados por la minera canadiense e hijastro
de Benito Arias, en cuyo campo se realizaron extracciones de muestras.
“Hemos cavado muchos hoyos de un metro de profundidad y 40
centímetros de diámetro, más o menos, en una
línea que los ingenieros nos marcaron; también cavamos
cinco o seis trincheras”, comentó Maldonado.
El material extraído
se embolsó y se trasladó a Mendoza para su análisis.
También ven con buenos
ojos la exploración en el lugar los integrantes de la comunidad
educativa del Ipem 170 José Gabriel Brochero, de Salsacate.
Este colegio técnico tiene orientación en minería
y la empresa Teck Cominco prometió 10 becas de trabajo para
alumnos y empleo directo para técnicos mineros egresados
de la institución.
“A mí me gustaría
que se instale una mina acá en la zona para poder trabajar
sin tener que irme lejos”, señaló Carlos, un
alumno del Ipem 170 que no quiso dar su apellido.
El adolescente dijo que sus
padres y varios compañeros de colegio se pusieron contentos
cuando leyeron las declaraciones de Néstor Escalerandi (secretario
de Minería de la provincia hasta hace una semana) publicadas
en La Voz del Interior el 9 de diciembre, respecto a que en la zona
de Cañada de Salas “hay potencialidad de que exista
oro”. No obstante, en la misma entrevista, el ex funcionario
aseguró que no hay autorización ni siquiera para un
cateo en el área de Salsacate.