Ischilín
Ongamira
rindió tributo a la Pachamama
Más de 500 personas
se dieron cita en las grutas para recrear la ancestral ceremonia.
Rechazaron la explotación minera.
Corresponsalía
Ongamira. El sábado
pasado, las grutas de Ongamira, enmarcadas por el cerro Charalqueta-Colchiquí,
fueron el escenario para conmemorar el Día de la Pachamama,
una ceremonia ancestral que clava sus raíces en antiquísimas
culturas indígenas.
El paraje de Ongamira forma
parte de la zona rural de Capilla del Monte, en Punilla, aunque
está en el departamento Ischilín. Dista 17 kilómetros
de la ruta nacional 38, transitando el camino provincial 17.
El mal estado de este camino
no impidió que más de 500 personas peregrinaran al
lugar desde primera hora de la mañana, convirtiendo la celebración
en una romería, donde el culto a la tierra se manifestó
con distintos rostros y un mismo espíritu.
Delegaciones de comunidades
indígenas de otros puntos del país se reunieron con
lugareños, músicos, cantores y curiosos, que hasta
el anochecer se expresaron de las más diferentes formas.
Los mil matices de las etnias que poblaron nuestro país se
dieron la mano: guaraníes, tobas, comechingones, aymaras
y quechuas, se estrecharon en el reencuentro.
La ceremonia —un antiguo
pedido de permiso a la tierra para poder sembrarla– se inició
con invocaciones de un “primogénito” descendiente
comechingón de la región. Luego, todo quedó
en manos del cacique Lorenzo Pincén, de Trenque Lauquen,
quien hizo honor a un arraigado apellido indígena con rango
de dinastía.
“El que habla lo sagrado”,
tal la traducción del hoy apellido Pincén, se mostró
“gratificado por este encuentro, que se extenderá en
este mes de agosto por todo el país, conmemorando, festejando,
el Día de la Pachamama”.
Pincén, estaba acompañado
por Oscar Campos, proveniente de Perú, también con
rango de cacique y “hombre de medicina” de la comunidad
quechua taruma, además de Techi Moreno, presidenta de la
comunidad de comechingones, saravirones y demás etnias de
nuestra provincia.
El improvisado tablado, bajo
el imponente cerro, albergó un incesante desfile de músicos
y cantores, que tuvieron como inspiración la veneración
a la tierra y desataron el baile en la amplia explanada, en un clima
festivo.
Cuando el frío recrudeció
y la noche se acercaba, la presencia de Jaime Torres y su charango
dio un cierre de excepción a este encuentro, que vibró
con la música del Altiplano en un escenario mágico.
Por su parte, los vecinos
autoconvocados “¡Ongamira despierta!”, reiteraron
su pedido de que oficialmente se impida en la región una
posible explotación minera. Fueron apoyados con la presencia
del biólogo y presidente de Funam, Raúl Montenegro,
que participó del encuentro.